"As emoções desenrolam-se no teatro do corpo. Os sentimentos desenrolam-se no teatro da mente." Damásio. Ao Encontro de Espinosa. Lisboa:PEA
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
Emoções e Sentimentos
http://terrear.blogspot.com/2010/11/emocoes-e-sentimentos.html
- Tags:
- emoções
- sentimentos
November 17 2010, 3:46pm | Comments »
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
Labirinto sentimental
http://terrear.blogspot.com/2009/12/labirinto-sentimental.html
Um excerto de um livro de excepção (Marina, José Antonio (1996). El Laberinto sentimental. Barcelona: Anagrama)En el capítulo anterior la crítica de los sentimientos se referia tan sólo a su aspecto positivo o negativo. Unos sentimientos resultan incompatibles con la felicidad subjetiva y, por lo tanto, el sujeto quiere cambiados cuanto antes. En este capítulo voy a tratar otro asunto aún más intrigante: todas las culturas han evaluado moralmente los sentimientos, a pesar de afirmar que eran movimientos naturales.Los sentimientos cumplen una función adaptativa, nos ayudan a dirigir la acción. Son fenómenos naturales y muchos de ellos genéticamente disefiados. (Por qué entonces todas las culturas, todas las morales, todas las religiones han evaluado los sentimientos, considerando que unos eran buenos y otras malos, proclamando que había que fomentar unos y prahibir los otras? Siempre se ha juzgado a los hombres por sus talantes afectivos: «Ése es un hombre de malos sentimientos.» (Por qué malos? (e cómo podemos juzgar moralmente unos fenómenos naturales que, para mayor contradicción, se presumen involuntarios? Si yo no elijo mi amor, ni mi odio, ni mis miedos, ni mis alegrias, (tiene algún sentido sometelos a evaluación moral?Hay varias contradicciones que han empantanado a todos los estudiosos de la vida afectiva:• Primera contradicción: consideramos que nuestro modo de sentir y de desear es lo que mejor nos define. «Si quieres conocer a una persona», escribió San Agustín, «no le preguntes lo que piensa sino lo que ama.» Los afectos constituyen nuestro núcleo más personal y peculiar, mucho más que el modo de comportarnos o que el repertorio de nuestros conocimientos. Pero si esto es así, lo más propio nuestro no nos pertenece, escapa a nuestra voluntad .• Segunda contradicción: los sentimientos, los afectos, los deseos, son irracionales y, sin embargo, fundan nuestra motivación. Es posible, entonces, actuar racionalmente?• Tercera contradicción: desconfiamos y a la vez elogiamos el sentimiento. La insensibilidad nos repugna en los otros y en nosotros mismos. Santo Tomás de Aquino, siguiendo a Aristóteeles, considera que la incapacidad de disfrutar de lo sensible o de interesarse por ello no es só lo un defecto, sino un vicio, es decir, una verdadera carencia (2-2, 142, 1; 153,3 ad 3).La pasión enajena, pero sólo tiene valor lo que se hace apasionadamente, si damos crédito a Regel: «Si llamamos pasión al interés en el cual la individualidad entera se entrega, con olvido de todos los intereses múltiples que tengo o puedo tener, y se fija en el objetivo con todas las fuerzas de su volunntad, y concentra en ese fin todos los apetitos o energías, debeemos decir que nada grande se ha realizado en el mundo sin la pasión.»No es de extranar que con tantas contradicciones los psicólogos hayan oscilado entre considerar las emociones como adaptativas o como catastróficas. Por todas partes encontramos juicios contradictorios sobre la afectividad. Mais si las emocioones se apoderan de nuestra persona, mais si las extirpamos. Malo si sentimos, malo si no sentimos.Hay varios criterios que podemos utilizar para evaluar nuestros sentimientos desde el punto de vista ético, es decir, en cuanto que afectan a nuestra felicidad objetiva.Primer criterio: Son malas los sentimientos que anulan la libertado Ésta fue la gran preocupación de la época griega, del pensamiento oriental, de muchas de las grandes religiones.(...)Libertad significaba autonomia. EI sabio griego deseaba ponerse a salvo de la tirania de las cosas. No quería que le perturbasen ni la posesión ni la carencia. Por ello predicaba el desinterés, la ataraxia, la apatheia. Si todo lo que deseo me esclaviza, es mejor no desear nada. Si la esperanza es madre de la decepción, mejor vivir sin esperanza.Esta misma aspiración a la autosuficiencia y la libertad está presente en muchas filosofias orientales. Dice Sri Khrisna: «Aquel que vive desprovisto de toda ansiedad, libre de deseos ysin sentido del "yo" y de lo "mío", alcanza la paz.»
- Tags:
- sentimentos
- emoção
December 7 2009, 1:18pm | Comments »
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
Pronunciar Cinco Palavras
http://terrear.blogspot.com/2009/11/pronunciar-cinco-palavras.html
A crónica de hoje de Miguel Santos Guerra:La escuela ha sido tradicionalmente el dominio de lo cognitivo. En la escuela se pregunta, casi obsesivamente: ¿Tú qué sabes? No es tan frecuente escuchar esta pregunta: ¿Tú qué sientes? En un lejano artículo reflexionaba con preocupación sobre este tema. Se trata de un trabajo que, de forma significativa, titulé ´La cárcel de los sentimientos´. Me refería, claro está, a la escuela. Dos años antes, Alexander Neill había escrito un libro cuyo título constituye un grito de protesta contra la educación academicista, autoritaria, rígida y, frecuentemente, sádica: ´Corazones, no sólo cabezas en la escuela´.Es curioso analizar las reflexiones y valoraciones que hacen los ex alumnos respecto a la institución escolar y a la actuación y relaciones con ellos de sus maestros/as. Es la dimensión afectiva la que más insistente y profundamente subrayan. La que de verdad les ha dejado huella.He oído decir muchas veces lo importante que fue para un alumno un maestro que se interesaba por sus problemas, que les conocía por sus nombres, que se relacionaba de forma afectuosa y estimulante con ellos. En definitiva, que les quería. “A ese maestro le importábamos mucho”, “ese maestro creía en nosotros”, “ese maestro nos quería”… Los alumnos aprenden de aquellos profesores a los que aman. Lo decía enfáticamente el famoso pedagogo francés Alain: “Pero, ¡cómo le voy a enseñar algo a este alumno, si no me quiere!”.La trama de las emociones y de los afectos se ha mantenido oculta en la escuela. Como si no existiera. Y, sin embargo, todos sabemos que es una parte fundamental de la vida de la institución y de cada uno de sus integrantes. Los sentimientos no se quedan a la puerta cuando se llega a ella. Entran con cada persona. Y dentro de la institución se generan y cultivan otros sentimientos nuevos.La hegemonía de la dimensión intelectual ha dejado atrofiada la parcela afectiva. Se han silenciado los sentimientos, se ha tratado de confinarlos a la esfera privada, se les ha controlado y castigado. Especialmente en los hombres. Y se han ridiculizado en las mujeres. Nadie ha sido considerado excesivamente inteligente, pero se ha calificado a las personas especialmente afectivas con el adjetivo peyorativo de ´sentimentaloides´, de ´sensibleras´.“En el colegio se aprende historia, geografía, matemáticas, lengua, dibujo, gimnasia… Pero, ¿qué se aprende con respecto a la afectividad?Nada. Absolutamente nada sobre cómo intervenir cuando se desencadena un conflicto. Absolutamente nada sobre el duelo, el control del miedo o la expresión de la cólera” , dice Filliozat.A pesar de que se planteaba el desarrollo integral de los individuos como el fin fundamental de la escuela, se solía dejar al margen la preocupación por la educación sentimental. Curiosamente, porque la vida emocional es la base de la felicidad humana. También porque una buena relación afectiva constituye un medio sine qua non para el aprendizaje. Y porque, a fin de cuentas, la falta de una buena disposición hacia sí mismo y hacia los otros convierte el conocimiento adquirido en un arma peligrosa. Sin una disposición positiva hacia el aprendizaje no se aprende. Sin una relación positiva con los otros es fácil utilizar el conocimiento adquirido contra ellos. Si se utiliza el saber para oprimir, humillar, explotar, matar, engañar a los demás, ¿merecería la pena tener conocimientos?”. Fueron médicos muy bien preparados, ingenieros muy bien formados y enfermeras muy capacitadas en su oficio los profesionales que diseñaron las cámaras de gas en la segunda guerra mundial. Más les hubiera valido a las víctimas que sus verdugos no hubieran sabido tanto.La ´alfabetización emocional´ nos enfrenta a ellas de forma constante y de ellas depende, en buena parte, nuestra felicidad o nuestra desgracia:Ahora: los aplazamientos son una lacra de las actuaciones psicológicas. “Mañana lo haré”, “todavía es pronto”, “no estoy en condiciones”, “la otra persona no lo podrá entender todavía”… Son excusas que se suceden interminablemente.Más: la insatisfacción nos tiene que poner en condiciones de exigir más, pedir más, desear y expresar el incremento del afecto, de la atención, del respeto… estará en manos del otro concederlo, pero cada uno no debe renunciar a pedirlo.No: la capacidad de decir “no” es muy compleja y difícil. Hay quien no es capaz de rechazar una demanda. Y, como consecuencia, lleva encima de sí una condena insoportable.Basta: hay personas que arrastran una carga superior a sus fuerzas. No son capaces de desembarazarse de ella. Una relación patológica, una dependencia enfermiza, un situación de opresión, de malos tratos… Es preciso aprender a decir “¡basta!”.Ayuda: hay personas incapaces de solicitar ayuda cuando realmente la necesitan. Por orgullo, por miedo al rechazo, por considerar que su problema no tiene solución. Solicitar ayuda es ya una forma de ponerse en el camino de la solución.Parece fácil pronunciar de forma convencida y convincente estas palabras, pero la realidad psicológica de cada persona nos muestra la gran dificultad de su aprendizaje.Fonte
- Tags:
- emoções
- sentimentos
November 7 2009, 9:25am | Comments »
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
O Que São os Sentimentos
http://terrear.blogspot.com/2009/10/o-que-sao-os-sentimentos.html
Na minha tentativa de explicar o que são os sentimentos, começo por perguntar ao leitor: quando pensa num sentimento de que tenha tido experiência, agradável ou não, intenso ou não, o que constitui para si o conteúdo desse sentimento? Repare que a minha pergunta não tem a ver com a causa do sentimento; ou com a intensidade do sentimento; ou com a sua valência positiva ou negativa; ou com os pensamentos que lhe vieram ao espírito na sequência do sentimento. A pergunta tem a ver com os conteúdos mentais, com os ingredientes, digamos, que constituem o senumento. Para facilitar a resposta, deixe-me fazer uma sugestão: imagine-se deitado na areia de uma bela praia, com o sol do fim da tarde aquecendo a pele, com o mar a desfazer-se gentilmente aos seus pés, uma brisa ligeira a agitar os pinheiros algures por detrás de si, e um céu azul sem sombra de nuvem. Dê tempo ao tempo e recorde a experiência em pormenor. Presumo que se tenha sentido bem e a pergunta que lhe ponho diz respeito a esse bem-estar que sentiu. Em que consiste esse bem-estar? Há várias possibilidades: talvez que o bem-estar tenha vindo em boa parte da temperatura confortável da sua pele. Ou da respiração calma e fácil, liberta de qualquer resistência no peito ou na garganta. Os seus músculos estavam tão distendidos que não exerciam qualquer tracção nas articulações. O corpo estava leve, bem implantado no chão, mas leve; era possível sentir o organismo como um todo, dar-se conta de um mecanismo que funcionava sem qualquer problema, sem dor, numa simples perfeição. Recorde-se, talvez, de que tinha energia para se movimentar, mas que preferia estar quieto, numa combinação um pouco paradoxal da capacidade e inclinação para agir e do saborear da quietude. Em suma, o corpo tinha-se modificado ao longo de diversas dimensões. Algumas dessas dimensões eram óbvias e o seu local fácil de identificar. Outras dimensões eram mais problemáticas. Por exemplo, era difícil localizar no corpo o bem-estar daquele momento. As consequências mentais do estado que acabei de descrever são notáveis. Recorde que, quando conseguia desviar a sua atenção da sensação pura de bem-estar, quando conseguia concentrar-se em ideias que não diziam respeito directamente ao corpo, enncontrava no seu espírito pensamentos cujos temas criavam uma nova onda de sentimentos de prazer. Imagens de acontecimentos agradáveis que aguardava com expectativa iam e vinham do espírito, tal como imagens de acontecimentos aprazíveis do passado. A sua disposição mental não podia ser mais feliz. No modo de pensaamento em que se encontrava, as imagens mentais tinham um foco nítido e surgiam abundantemente e sem esforço. O sentimento do momento estava a ter duas consequências. A primeira era o aparecimento de pensamentos cujos temas eram consonantes com a emoção e o sentimento de que estava a ter experiência. A segunda consequência era um modo de pensamento, um estilo de processo mental, digamos, que aumentava a velocidade da geração das imagens mentais e as tornava assim mais abundantes. Tal como Wordsworth, nos seus poemas TinternAbbey, o leitor tinha «doces sensações sentidas no sangue e sentidas ao longo do coração», e dava conta de que essas sensações «purificavam o espírito numa recuperação tranquila». Aquilo que o leitor normalmente considera «corpo» e «espírito» juntavam-se em perfeita harmonia. Todos os conflitos que o tinham preocupado antes deste momento nada mais eram do que memórias distantes. Eu diria que aquilo que definia o sentimento agradável desses momentos, aquilo que justificava o uso do termo sentimento e a ideia de que o sentimento é diferente de qualquer outro tipo de pensamento, era a representação mental do corpo a funcionar de uma certa maneira. O sentimento de uma emoção, no seu mais puro e estreito significado, era a ideia do corpo a funcionar de uma certa maneira. Nesta definição, a palavra ideia pode ser substituída pelas palavras pensamento ou percepção. No momento em que o leitor considerava o sentimento na sua essência, separado do objecto que o causava e dos pensamentos e modo de pensar que lhe eram consequentes, o conteúdo do sentimento aparecia claramente como a representação de um estado muito particular do corpo. Este comentário aplica-se inteiramente aos sentimentos de tristeza, aos sentimentos de qualquer outra emoção, aos sentiimentos dos apetites e aos sentimentos das várias acções regulatórias que continuamente ocorrem no organismo. Os sentimentos, no sentido em que a palavra é usada neste livro, emergem das mais variadas reacções homeostáticas, não somente das reacções a que chamamos emoções no sentido restrito do termo. De um modo geral, os sentimentos traduzem o estado da vida na linguagem do espírito. Aquilo que proponho é que as diversas reacções homeosstáticas, das mais simples às mais complexas, são acompanhadas· necessariamente por estados do corpo que são bem distintos. Os objectos mais variados da nossa experiência do dia a dia, desde aqueles que são prescritos pela evolução biológica àqueles que aprendemos na nossa história individual, têm a capacidade de produzir certos padrões de reacção homeostática (no seu papel de objectos emocionalmente competentes, tal como descrevemos no capítulo dois) e é também verdade que maneiras de estar do corpo estão fortemente associadas a certos temas de pensamento e a certos modos de pensar. A tristeza, por exemplo, é acompanhada por uma produção reduzida de imagens mentais e por uma atenção excessiva para essas poucas imagens. Por outro lado, nos estados de felicidade as imagens mudam rapidamente e a atenção que lhes é dada é reduzida. No seu mais essencial, os sentimentos são percepções, e aquilo que proponho é que o apoio fundamental dessas percepções diz respeito aos mapas cerebrais do estado corpo (por razões que serão claras no decorrer deste capítulo, faço notar que me refiro à percepção do conteúdo de mapas cerebrais do corpo e não, necessariamente, à percepção do estado do corpo). Na construção de um sentimento, a percepção do estado do corpo é assim acompanhada pela percepção de temas consonantes com esse estado e pela percepção de um certo modo de pensar. Estes dois acompanhantes resultam da construção de metasentações no nosso processo mental, uma operação de alto nível na qual uma parte do nosso espírito representa uma outra parte desse mesmo espírito. É este processo de alto nível que nos permite dar conta de que os nossos pensamentos são mais ou menos vagarosos à medida que mais ou menos atenção lhes é devotada. Em conclusão, a minha hipótese de trabalho sobre aquilo que são os sentimentos indica que um sentimento é uma percepção de um certo estado do corpo, acompanhado pela percepção de pensamentos com certos temas e pela percepção de um certo modo de pensar. Todo este conjunto preceptivo se refere à causa que lhe deu origem. Os sentimentos emergem quando a acumulação dos pormenores mapeados no cérebro atinge um determinado nível. A filósofa Suzanne Langer captou a natureza desse momento de emergência dizendo que o sentimento começa quando a actividade do sistema nervoso atinge uma «frequência crítica».1 A minha hipótese não é compatível com a ideia de que a essência dos sentimentos, ou a essência das emoções, quando emoções e sentimentos são considerados sinónimos, é simplesmente uma colecção de pensamentos com certos temas ligados a um certo rótulo emocional, como por exemplo pensamentos de situações de perda em relação a tristeza, e referidos ao objecto que os causou. Julgo que essa ideia tradicional sobre aquilo que são os sentimentos, sem referência ao estado do corpo, esvazia irremediavelmente o conceito de sentimento e de emoção. Se os sentimentos fossem meros agrupamentos de pensamentos com certos temas, como seria possível distingui-los de quaisquer outros pensamentos? Como seria possível manter a individualidade funcional que justifica os sentimentos de emoções como um processo mental particular? A minha ideia é de que os sentimentos de emoções são funcionallmente distintos porque a sua essência consiste em pensamentos sobre o corpo surpreendido no acto de reagir a certos objectos e situações. Quando se remove essa essência corporal a noção de sentimentos desaparece. Quando se remove essa essência corporal deixa de ser possível dizer «sinto-me feliz», e passamos a ser obrigados a dizer «penso-me feliz». E é evidente que se passássemos a falar da nossa felicidade com a expressão «penso-me feliz», seria legítimo perguntar por que razão os pensamentos são «felizes». Se não tivéssemos a experiência do corpo em estados aprazíveis e que consideramos «bons» e «positivos» no enquadramento geral da vida, não teríamos qualquer razão para considerar nenhum pensamento como feliz ou triste. Na minha perspectiva, a origem das percepções que constituem a essência dos pensamentos é clara: o corpo é continuamente mapeado num certo número de estruturas cerebrais. Os conteúdos das percepções também são claros: estados do corpo retratados nos mapas cerebrais do corpo. Por exemplo, a estrutura muscular de músculos sob tensão é diferente da dos músculos relaxados e o seu mapeamento é correspondentemente diferente; o mesmo se pode dizer do estado de órgãos internos como o coração, e o mesmo se tem de dizer no que respeita à composição do sangue relativa a certas moléculas da qual a nossa vida depende e cuja concentração é mapeada continuamente em regiões cerebrais específicas. O substrato imediato dos sentimentos é constituído pelos mapas cerebrais do corpo nos quais se encontram representados os mais diversos parâmetros da estrutura e da operação do corpo. Tal como veremos mais adiante, embora estes mapas digam sempre respeito ao estado do corpo, o conteúdo exacto de cada momento pode não corresponder de forma fidedigna ao conteúdo exacto do corpo nesse momento. Esta situação resulta do facto de os sinais que respeitam à actividade corporal poderem ser modificados por acções directas de certos componentes do sistema nervoso central. É de notar que não registamos conscientemente a percepção de todos estes aspectos do funcionamento do corpo, e ainda bem. Temos experiência de muitos deles, especificamente e nem sempre agradavelmente, tal como na percepção que podemos ter de uma arritmia cardíaca ou da contracção dolorosa de um segmento do intestino. Na maior parte dos casos, no entanto, acabamos por ter uma experiência «integrada» de certos parâmetros da fisiologia do corpo. Por exemplo, certos padrões químicos do nosso meio interno são registados como sentimentos de fundo - de fadiga, energia, ou mal-estar. Outros sentimentos «integrados» dizem respeito aos nossos apetites ou desejos. É evidente que nunca «sentimos» o nível da glicose sanguínea a cair abaixo dos seus valores ideais. O que sentimos são as consequências dessa queda: a fome, por exemplo, ou a falta de energia para o movimento. Ter experiência de um sentimento, tal como um sentimento de prazer, consiste em ter uma percepção do corpo num certo estado, e ter a percepção do corpo em qualquer estado requer a presença de mapas sensoriais nos quais certos padrões neurais possam ser instanciados e a partir dos quais certas imagens mentais possam ser construídas. Aproveito este momento para lembrar que a emergêncÍa das imagens mentais a partir de padrões neurais não está completamente elucidada. Existe uma larga falha na nossa compreensão desse processo, à qual me refiro no capítulo 5. No entanto, sabemos o suficiente sobre o processo para poder dizer que a construção de imagens se apoia em substractos identificáveis que, no caso dos sentimentos, se tratam de diversos mapas do estado corporal colocados em diversas regiões cerebrais, desde o tronco cerebral ao córtex cerebral. Todas essas regiões interagem através de conexões nervosas e é importante notar que a nossa experiência do que é o sentimento não resulta do trabalho de nenhuma dessas regiões cerebrais de forma isolada. Trata-se sempre de um sistema de regiões em estreita cooperação e o produto mental a que chamamos sentimento resulta da cooperação estreita desse grupo de componentes do sistema. Em conclusão, o conteúdo essencial dos sentimentos é um estado corporal mapeado num sistema de regiões cerebrais, a partir do qual uma certa imagem mental do corpo pode emergir. Na sua essência, um sentimento é uma ideia, uma ideia do corpo, uma ideia de um certo aspecto do corpo quando o organismo é levado a reagir a um certo objecto ou situação. Um sentimento de emoção é uma ideia do corpo quando este é perturbado pelo processo emocional, ou seja, quando um estímulo emocionalmente competente desencadeia uma emoção. O cerne desta noção de sentimento que hoje defendo provém das propostas de William James sobre o fenómeno da emoção (ver O Erro de Descartes e O Sentimento de Si para uma referência mais alargada às propostas de William James). Tal como veremos adiante, contudo, o mapeamento do corpo que constitui a parte principal da minha hipótese não é nem tão simples nem tão directo como William James imaginou há cerca de cento e vinte anos. Damásio, António (2004). Ao Encontro de Espinosa - As emoções sociais e a neurologia do sentir. Lisboa: Publicações Europa-América
- Tags:
- cérebro
- emoções
- sentimentos
October 14 2009, 12:55pm | Comments »
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
Distorções cognitivas
http://terrear.blogspot.com/2009/05/distorcoes-cognitivas.html
Os pensamentos ou padrões de pensamento também têm grande influência nas emoções. Há erros que provocam uma manipulação da informação que nos chega através dos sentidos e que distorcem a realidade. Estes padrões de pensamento filtram o mundo que chega aos nossos sentidos de acordo com as ideias que temos na mente ou as experiências vividas anteriormente. Veremos, a seguir ,alguns dos padrões mais conhecidos e, ao mesmo tempo, mais errados:1. Pensamento de tudo ou nada. É um erro importante quando a vida da pessoa decorre em tons de branco ou preto, de tudo ou nada. Se os resultados alcançados não são muito bons ou perfeitos, achamos que foi um completo fracasso. Se não conseguimos tudo o que pretendemos, sentimo-nos decepcionados.2. Generalização excessiva. Retirar conclusões ou regras a partir de pormenores ou de factos isolados. Uma cova é para nós, sempre, um “buraco negro”. Vivemos um simples revés como a maior derrota de toda a nossa vida. Se algo não nos corre bem, pensamos logo que tudo nos vai sair mal.3. Filtro mental. Escolhemos um pormenor e fixamos a nossa atenção exclusivamente nele, sem repararmos nas restantes coisas que sucedem à nossa volta. Muitas vezes, um pequeno pormenor mancha e obscurece toda a realidade. Quando pintamos um ponto negro num quadro branco, vemos o ponto negro e deixamos de ver o quadro branco. “Já que não consigo ter-te ao meu lado, não vale a pena viver”. 4. Desqualificar o positivo e exaltar o negativo. Rejeitamos ou não damos importância aos aspectos positivos e vivemos com excessiva intensidade os negativos. Para nós os aspectos positivos não contam. Os aspectos negativos são muito mais importantes do que os positivos. “Já não posso gozar este dia porque começou a chover de repente”.5. Retirar conclusões precipitadas. Trata-se de extrair conclusões precipitadas sem dispormos de dados suficientes que as apoiem. “Se não me chama é porque já não se recorda de mim”. Embora a pessoa possa não me chamar, simplesmente, por estar muito ocupada. Há duas variantes clássicas: a) Leitura do pensamento. Julga-se saber o que o outro está a pensar, sem verificar se é verdade ou sem lhe perguntar. Julgamos adivinhar os pensamentos dos outros. “Eu bem sei o que ele está a pensar”. b) Roda da sorte. Considerar que alguma coisa nos irá sair mal, mesmo na ausência de qualquer indício ou sinal.6. Exaltar ou minimizar. Exagerar a importância de algumas coisas e retirar importância a outras.7. Deveres imperativos. Deixar-se levar pelo “tenho de” ou “devo”. Auto-imposições a que nos obrigamos e que, normalmente, não são realistas. “Devo ser simpático com toda a gente”. A nossa motivação é a obrigação de termos de fazer uma coisa qualquer. Justificamos racionalmente para que nada nos afecte emocionalmente.8. Racionalização. Utilizar argumentos intelectuais para validar um comportamento não racional ou emocional. Mentalizar face à dor anímica. Justificar algo intelectualmente, para não sermos afectados emocionalmente. 9. Etiquetar erradamente. É uma forma de generalização excessiva em relação a nós próprios e em relação aos outros. Pomos um etiqueta nos outros e em nós próprios. “Sou um perdedor e tu és um pateta”.10. Personalizar. Sentirmo-nos culpados de todos os acontecimentos externos negativos, embora não sejamos, de modo nenhum, responsáveis por eles e, muitas vezes, nada tenhamos a ver com isso. “A separação dos meus pais é culpa minha, por ter tirado más notas”.11. Atenção selectiva ou cegueira selectiva. Vermos só uma parte da realidade, não vermos o que não nos agrada.12. Construir hipóteses. Quando conhecemos as pessoas pormo-nos a arquitectar hipóteses sobre a sua maneira de ser. A maior parte dessas hipótese são erradas e têm a ver com as projecções da nossa forma de ser, dos nossos anseios e frustrações.inAprenda a viver com as quatro emoções essenciais
- Tags:
- emoções
- sentimentos
May 2 2009, 5:20pm | Comments »
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
Saber Lidar com o Insucesso
http://terrear.blogspot.com/2009/02/saber-lidar-com-o-insucesso.html
"O erro, o fracasso, a derrota podem ser prejudiciais ou benéficos. O importante não são os factos, mas a forma como os enfrentamos. O mesmo fenómeno pode servir de estímulo a um, e a outro deixá-lo abatido. Há pessoas que aprendem e ficam mais fortes face a uma ruptura emocional. Outras, tonam-se amargas e cépticas. Há que aprender uma arte muito importante na nossa vida pessoal e profissional: refiro-me à arte de saber transformar os sinais menos em sinais mais. Há que lidar com eles adequadamente. Há quem tenha, infelizmente, a habilidade contrária: da mínima coisa boa que lhes sucede retiram motivos de desalento.Sem fracasso, sem dor, o ser humano nunca chegaria a ter consciênca de si mesmo. Mas é preciso que a dor não destrua, mas que ensine e liberte."Miguel Santos Guerra. Arqueologia dos sentimentos.
- Tags:
- insucesso
- emoções
- sentimentos
February 27 2009, 1:27pm | Comments »
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
Saber pronunciar 5 palavras
http://terrear.blogspot.com/2009/02/saber-pronunciar-5-palavras.html
A "alfabetização emocional" confronta-nos com estas cinco palavras, permanentemente, e delas depende, em boa parte, a nossa felicidade ou a nossa infelicidade.Agora: adiamentos são uma pecha das actuações psicológicas. "FIca para amanhã", "peço-lhe noutro dia", "ainda não está pronto", "não estou em condições", a pessoa em questão não o pode atender"... são desculpas a que recorremos a todo o momento.Mais: a insatisfação deve levar-nos a exigir mais, pedir mais, desejar e manifestar o incremento do afecto, da atenção, do respeito... deixando ao outro a decisão de conceder o que pedimos, sem que nenhum de nós deixe de implorar.Não: a capacidade de dizer não é uma coisa muito complexa e difícil. Há quem não seja capaz de rejeitar um pedido. Como consequência, acaba por ter de suportar uma carga insuportável.Basta: há pessoas que suportam um fardo superior às suas forças. Não são capazes de se desembaraçar dele. Pode tratar-se de uma relação patológica, duma dependência doentia, duma situação de opressão, de maus tratos... É preciso aprender a dizer "basta".Ajuda: há pessoas incapazes de solicitar ajuda, quando realmente precisam dela. Por orgulho, com medo da rejeição, por acharem que o seu problema já não tem solução. Solicitar ajuda é já uma forma de enveredar pelo caminho da solução.Parece fácil pronunciar, de forma convencida e convincente, estas palavras, mas a realidade psicológica de cada pessoa mostra-nos como é difícil a sua aprendizagem.Miguel Santos Guerra. Arqueologia dos sentimentos.
- Tags:
- emoções
- sentimentos
February 24 2009, 3:43am | Comments »
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
Gramática emocional - saber conjugar 4 verbos
http://terrear.blogspot.com/2009/02/gramatica-emocional-saber-conjugar-4.html
Na que poderíamos chamar "gramática emocional" existem quatro verbos que levamos muito tempo a aprender: todos eles relacionados com a esfera dos afectos.Na base de muitas abordagens destrutivas encontram-se ideias irracionais que causam um dano quase irremediável, quando não sujeitas ao rigor da análise.Dar: há pessoas incapazes de dar. Por pensarem que nada têm de bom para oferecer, por pensarem que poderão ser rejeitadas, por terem passado por más experiências, por pensarem ser perigoso.Receber: há pessoas que não capazes de receber o afecto dos outros. Por considerarem isso perigoso. Pensam que não merecedoras desse afecto e, por isso, rejeitam-no.Pedir: há pessoas que não sabem solicitar amor, pedir aquilo de que necessitam afectivamente. Sentem vergonha. Não estão em condições de suportar uma resposta negativa. Confrontando-se com os outros, acham que esses, sim, têm direito de pedir amor, por merecem que tudo lhes seja dado.Rejeitar: há pessoas incapazes de rejeitar um pedido dos outros. POr terem medo de os magoar, de os defraudar, de perder o seu afecto. Se disserem não, pensam que nunca mais poderão pedir nada a ninguém.A impossibilidade de dar, receber, pedir e rejeitar afecto coloca-nos à beira da infelicidade. Há que praticar a conjugação destes 4 verbos de forma constante e profunda, a fim de progredirmos no caminho da saúde emocional. Miguel Santos Guerra, Arqueologia dos Sentimentos.
- Tags:
- emoções
- sentimentos
February 23 2009, 1:34pm | Comments »
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
Da Vida, no dia de Natal
http://terrear.blogspot.com/2008/12/da-vida-no-dia-de-natal.html
«Pensamos demasiadamenteSentimos muito pouco Necessitamos mais de humildadeQue de máquinas.Mais de bondade e ternura Que de inteligência. Sem isso,A vida se tornará violenta e Tudo se perderá.» Charlie Chaplin (falecido neste dia de natal em 1977)e por lembrança e sugestão de Amélia Pais (Ariadne, sempre tecendo os dias dos outros)
December 25 2008, 4:33am | Comments »
-
João Marques passando os olhos por... terrear.blogspot.com
Valores Humanos Básicos
http://terrear.blogspot.com/2008/11/valores-humanos-bsicos.html
Sobrevivência. Representa as necessidades mais básicas, como comer e beber. Resulta letal a privação dessas necessidades por um longo período de tempo. Sua relevância é evidente como princípio-guia na vida daquelas pessoas socializadas em um contexto de escassez, como também daquelas que atualmente vivem sem os recursos econômicos básicos.
Sexual. Representa a necessidade fisiológica de sexo,
- Tags:
- sentimentos
- valores
November 29 2008, 10:47am | Comments »
1 2




